Escucha activa, Comunicación eficaz, Habilidades para formular preguntas
Introducción
El tarro de la curiosidad es una herramienta sencilla que le ayudará a mantener la curiosidad y evitar el juicio durante sus sesiones de tutoría. Llena un tarro (o cualquier recipiente) con trozos de papel, cada uno con una pregunta abierta y sin prejuicios como: “¿Cómo fue esa experiencia para ti?” o “¿Puedes compartir más sobre lo que sientes?”.”
Imprima y recorte las preguntas (o utilice el documento en línea) y colóquelas en el tarro. También puede añadir sus propias preguntas impulsadas por la curiosidad utilizando los espacios en blanco que se proporcionan. Utiliza el tarro antes o durante las sesiones para suscitar conversaciones más profundas.
Proceso
Prepare el tarro:
Imprime y recorta las preguntas del Curiosity Jar y las hojas en blanco. Escriba sus propias preguntas abiertas en las hojas en blanco, basándose en las necesidades de su alumno y en sus objetivos. Coloca todas las fichas en un bote o recipiente.
Si prefieres una opción más sostenible, puedes utilizar un documento digital con las indicaciones y espacios en blanco para tus propias preguntas. Abre el documento durante la sesión y selecciona las preguntas que necesites.
Seleccione una pregunta:
Opción 1: Extraiga uno o dos trozos del tarro (físico o digital) para utilizarlos como puntos focales durante la sesión.
Opción 2: Si necesitas profundizar en la conversación, coge un trozo del tarro (físico o digital) para animar a tu alumno a explorar sus pensamientos.
Utilice la pregunta para guiar su enfoque:
Formule la pregunta de forma natural durante la conversación. Por ejemplo, si el alumno comparte un reto, usted podría preguntarle: “¿Qué es lo más difícil para usted en ese...?
situación?” para ayudarles a reflexionar sin dar consejos.
Reflexione sobre la sesión:
Después de la sesión, anote qué preguntas funcionaron bien para que su alumno se abriera. Puedes añadir o ajustar preguntas para futuras sesiones en función de lo que hayas aprendido.
El tarro de la curiosidad te ayuda a mantener la curiosidad y a centrarte en la perspectiva de tus alumnos, creando un espacio libre de juicios en el que se sientan apoyados y escuchados.