En esta actividad, crearás una lista de verificación de señales no verbales positivas, como postura relajada, gestos abiertos con las manos y asentimiento. Durante tus interacciones, practica el uso de estas señales y márcalas a medida que avanzas. Después, reflexiona sobre lo cómodo y efectivo que se sintió cada signo. Esto te ayudará a desarrollar hábitos de lenguaje corporal positivos que fomenten la confianza y la apertura en tus relaciones de mentoría.
Puntos de control del lenguaje corporal
- Crear un entorno de aprendizaje propicio, Participación, Comunicación no verbal
Introducción
Proceso
- Elige 1-2 Señales de Lenguaje Corporal en los que Enfocarse: Cada día o semana, elige 1 o 2 pautas de lenguaje corporal en las que trabajar. Concéntrate en una pauta cada día para aumentar gradualmente tu conciencia y comodidad.
- Práctica en Situaciones de la Vida Real: Durante tus interacciones diarias (reuniones, charlas informales o escuchando a otros), concéntrate en usar las señales seleccionadas. Intenta incorporarlas de forma natural en tu lenguaje corporal.
- Reflexionar al final del período: Al final del período que hayas elegido, reflexiona sobre tu desempeño:
¿Qué señales fueron fáciles de usar?
¿Notaste alguna reacción de los demás cuando los usaste?
¿Qué fue difícil acerca de usar ciertas señales? - Rastrea tu progreso Lleva un diario o una nota sencilla donde registres tus reflexiones y progresos en cada período.
Resultado
Esta actividad te ayuda a desarrollar hábitos de lenguaje corporal positivos que promueven la confianza y la apertura en tu mentoría. Hace que tus interacciones sean más de apoyo, ayudando a que tu mentorado se sienta escuchado y valorado.
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