El Equipo B se presentó al Desafío STEAM de FabConnectHer con una clara curiosidad: ¿cómo pueden fusionarse diferentes culturas en un único objeto creativo? Su prototipo se convirtió en una vibrante respuesta a esa pregunta.
Tras instalarse con la sesión práctica de artesanía irlandesa, su primer día completo de trabajo abrió un flujo de ideas. La creación de una tarjeta de modelo a seguir STEAM ayudó a generar conversaciones sobre mujeres cuyos logros han dado forma a la tecnología, la ciencia y el diseño. Estas ideas formaron la columna vertebral de su concepto: celebrar la fortaleza encontrada en la herencia europea compartida.
Una vez presentado el resumen del desafío, el Equipo B bocetó patrones y formas inspirados en símbolos de cada país de origen de los estudiantes. Su mesa se llenó de colores, historias y preguntas. Los mentores los apoyaron en la traducción de estas ideas iniciales en una dirección que honrara los antecedentes de cada miembro del equipo.
Las visitas a mitad de semana trajeron el momento decisivo. Estar en el antiguo sitio de Newgrange animó al grupo a pensar más profundamente sobre las estructuras atemporales y la continuidad cultural. Esa tarde, comenzaron a construir los primeros elementos de su prototipo con modelado 3D y corte por láser.
La tutoría ese día añadió otra capa de reflexión. Compartir sus experiencias como jóvenes en STEAM les ayudó a comprender la importancia de la representación y el apoyo entre pares.
Para el último día, su prototipo se erguía orgulloso sobre la mesa, listo para sus toques finales. Su presentación mezclaba narración, simbolismo y claras elecciones de diseño. Los jueces valoraron el equilibrio entre imaginación y herencia.
Vea el prototipo del Equipo B en acción en su corto video.